Mucho se ha dicho de que en nuestro paÃs los feriados son muy inoportunos, que traban muchas actividades y que son molestos porque no se sujetan precisamente al calendario, además que por causa de ellos las entidades del Estado ralentizan la atención al público antes y después de que ocurren.
En la otra mano tenemos que los paÃses mas desarrollados no sólamente tienen mas feriados, sino que las horas reducidas en el ámbito laboral producen mayo felicidad incidiendo en la actividad económica.
(http://2.bp.blogspot.com/-kySI8fcgt8g/VH6ceXvWjWI/AAAAAAAAGnM/d-9kvgfHtmM/s1600/feriado.png)
AquÃ, lamentablemente, todo es motivo de entrada folklórica.
:memelol:
Espero que no se malinterprete, realmente la página en Facebook de El Llokalla (https://www.facebook.com/el.llokalla) me impresionó y con motivo de compartirles un artÃculo, me pareció bueno debatir el siguiente punto de vista. Incursiono en la fe cristiana con determinación, y comparto la idea porque en su sentido puro, no se necesita disfrazar las fechas de algo quitándole su sentido real al final. La siguiente me parece muy buena idea:
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Basta de feriados religiosos
Con todas las fallas de la Constitución del Evo, hay algo digno de reconocimiento: el artÃculo 4 que reconoce que el Estado no tiene religión y es independiente a ésta. La influencia de la religión en la polÃtica subsiste como problema, pero al menos tenemos una base normativa para dar inicio a una solución. Con este artÃculo constitucional queda claro que si bien todos somos libres de creer en el cuento de hadas que mejor nos plazca y nadie puede ser privilegiado o discriminado por sus creencias en dichos cuentos, ningún cuento de hadas puede fundar o influir en las polÃticas de Estado o de gobierno.
Los crufijos deberÃan ser, por tanto, sustraÃdos de las salas de audiencia y los juzgados. Los juramentos con la señal de la cruz, o “por Dios y los Santos Evangelios†también. No deberÃa exigirse que un juramento se funde en la “señal de la cruz†o “una señal de la fe que uno profesa†porque ello serÃa discriminatorio a los que no guiamos nuestra moral por algún cuento de hadas de la antigüedad (o de la actualidad). El Partido Demócrata Cristiano deberÃa perder su personerÃa jurÃdica por la inconstitucionalidad de su objeto (no se puede pretender ser partido y agrupación religiosa al mismo tiempo, ya que ello es incompatible con el mandato constitucional de un estado secular). Los oficiales de registro civil deberÃan estar prohibidos de hacer alusiones religiosas en la celebración de matrimonios civiles (de hecho, su la sola existencia de los matrimonios civiles ya es una gran victoria del secularismo, respecto a la influencia de la iglesia en la vida civil de las personas).
En el orden de cosas que exigen reforma de fondo y de forma para librar al Estado de la religión y garantizarle su independencia, posiblemente la reforma menos importante (pero que generarÃa la mayor resistencia) es la eliminación de los feriados religiosos. La razón es sencilla: si el Estado es verdaderamente independiente a la religión, los dÃas festivos religiosos no pueden ser feriados con suspensión de actividades. Es indistinto e irrelevante que la mayorÃa de la población boliviana profese la fe católica y que el feriado religioso sea una señal de “respeto†a dicha fe. La independencia del Estado a la religión, no obliga al Estado (por el contrario, le prohibe) a dar preferencias en el uso del poder de suspensión de actividades para que un grupo religioso tenga amplia libertad de ejercer o celebrar sus ritos con detrimento de las minorias religiosas (o de los ateos, quienes últimamente tenemos sobrados motivos para celebrar). Nosotros, los no creyentes también tenemos derecho a no hacer nada, de rato en rato.
Espero no se malinterprete lo anterior. Quien escribe, está a favor de la existencia de feriados, de hecho, creo firmamente que no tenemos suficientes. La idea de eliminar los feriados religiosos es una forma de promover una nueva polÃtica nacional de dÃas de descanso colectivo que no requiera compromisos con las supersticiones ajenas (por muy mayoritarias que sean) y que, como sociedad plural nos abra el camino hacia una forma sencilla de promover felicidad y bienestar. Se han hecho estudios que demuestran que los paÃses con mejor calidad de vida tienen jornadas de trabajo más cortas, y una cultura altamente orientada a la inversión en el ocio, las vacaciones y el descanso.
Para lograr ese estandar de vida no es necesario discriminar contra las minorÃas religiosas y los no creyentes. Basta simplemente con reconocer un determinado número de dÃas de descanso al mes fuera de los fines de semana sin vinculación a las festividades religiosas. Y si el Estado tiene un verdadero compromiso con el turismo serÃa mejor aún que dichos dÃas de descanso se reconozcan, cada cierto tiempo en grupos de dos dÃas juntos, sea en lunes-martes o jueves-viernes, para que la gente pueda extender sus vacaciones casi por una semana adicional, sin necesidad de tener que esperar al año siguiente a Carnaval.
A manera de repaso, anotamos todos los feriados con suspensión de actividades a nivel de Bolivia:
1. Año Nuevo: 1ero de enero
2. DÃa del Estado Plurinacional: 22 de enero
3. Carnaval: Dos dÃas en febrero o marzo
4. Semana Santa: Un viernes de marzo o abril.
5. DÃa del Trabajo: 1ero de mayo.
6. Corpus Christi: Algún dÃa de junio
7. Feriado Nacional: 6 de agosto
8. Todos Santos: 2 de noviembre.
9. Diciembre: Navidad.
Los anteriores suman un total de 10 feriados, es decir, un promedio de menos de un feriado al mes. De estos 10 feriados 6 de ellos son feriados inspirados en la fe cristiana católica. Una administración de feriados coherente con el modelo constitucional secular serÃa separar lo que es un “feriado†de lo que es un “dÃa de suspensión de actividades†o “dÃa de descanso colectivo†Un feriado puede ser un dÃa donde uno va al colegio o a trabajar, pero en el cual se conmemora una fecha importante (ejemplo, el 22 de enero o el 6 de agosto). Esos feriados pueden o no ocurrir en dÃa laboral, y se pueden realizar actividades conmemorativas en dichos dÃas o en dÃas cercanos a ellos sin necesidad de que las oficinas, tiendas, locales o servicios dejen de funcionar. Al final de cuentas, no se necesita todo el dÃa para recordar a un mártir o para cantar el himno nacional.
Lo mismo ocurre con los feriados religiosos. Es previsible que muchas religiones distingas a la católica aleguen necesitar “todo el dÃa libre†para orar, bailar, celebrar, encender velas, hacer procesiones y otros ritos propios de sus cultos, pero de ser asÃ, los no creyentes en equidad podrÃamos exigir que en la celebración de de fechas que consideramos importantes para el pensamiento racional y cientÃfico (tal vez, un dÃa libre para leer, jugar ajedrez o resolver ecuaciones). Bajo esta lógica, si cada religión o ideologÃa tuviera receptividad estatal para recibir “respeto†del Estado a las festividades religiosas poniendo feriado a cada una de ellas, llegarÃamos al extremo de la vacación perpetua. Entonces, el Estado, como árbitro entre los intereses sectarios y los intereses comunes no deberÃa sentirse obligado a nada más que proveer dÃas de descanso colectivo para todos los grupos por igual, sin ligazón a ninguna excusa o pretexto religioso.
Entonces, manteniendo el derecho de cada grupo religioso de celebrar sus fiestas (interés sectario), no deberÃa declararse suspensión de actividades en dichos dÃas salvo que los creyentes decidan tomar vacación voluntaria durante estos dÃas. De esta forma, los intereses religiosos quedarÃan limitados a la administración individual del tiempo de sus acólitos para que puedan, si lo desean, pasar la festividad religiosa sin obligación de cumplir horarios de trabajo, e invirtiendo ese tiempo orando, encendiendo velas, bailando caporales, o privándose de algún tipo de carne.
Por contraparte los dÃas de descanso colectivo serÃan dÃas sin ninguna festividad o conmemoración que los motive. SerÃan simplemente dÃas “extra†para descansar. Como tales, estos dÃas serÃan previsibles en el calendario de forma tal que cada grupo de la sociedad, religioso o no, decida utilizarlos en la forma que mejor les plazca. Además, estarÃan proporcionalmente distribuidos en el calendario.
Mi propuesta serÃa implementar ciclos de 52 semanas (un año aprox), a razón de un dÃa de descanso colectivo (DDC) cada cuatro semanas del ciclo y dos DDC (en jueves-viernes o lunes-martes) cada trece semanas. Esto darÃa un total de DIECISIETE dÃas de descanso colectivo al año. Además, en vez de tener que esperar al carnaval o hacer malabarismos improvisados en el calendario para declarar puentes, adelantar feriados, improvisar otros, los ciudadanos recibirán CUATRO fines de semana de cuatro dÃas de descanso cada uno contando sus respectivos fines de semana. Esto, sin excluir los otros 9 DDC individuales distribuidos el resto del año.
Sin duda, una polÃtica secular de sustitución de feriados por DDC’s traerÃa enormes incentivos a la cultura, los deportes, el turismo y en generar, a la calidad de vida de las personas que planificarÃa su tiempo, la inversión de su dinero, en actividades con sus seres queridos alrededor de un calendario coherente con una polÃtica de bienestar (también llamada “vivir bienâ€). Lo mejor de esta propuesta es que no requiere la imposición de ninguna festividad religiosa, o el “favor†del descanso fundado en supersticiones ajenas. Los DDC serÃan dÃas otorgado por el Estado a sus ciudadanos, para que libremente decidan cómo pasarlos. El que quiera desperdiciarlo flagelándose en las iglesias por su condición de pecador….es libre de hacerlo, sin condicionar o molestar a los que optemos por salir a pasear, disfrutar el sol y tomar helados.