Bueno, seré el primero.
Acá en Bolivia llegó un punto en que estos bichitos eran sinónimo de alto status social. Ahora, desde la llegada del iPhone, son sinónimo de estupidez.
El dulce radicaba en la posibilidad de enviar y recibir mensajes cifrados entre estos terminales, lo cual incluÃa el plan de abono haciéndolos muy interesantes. WhatsApp, Line y otros sistemas de mensajerÃa arruinaron ese nicho.
De repente todos querÃan ese teclado qwerty para expresarse más rápido. Los celulares touch acabaron con esa sensación xD
Finalmente, las posibilidades de modificar o probar software de entretenimiento acabaron por arrojar a todos los usuarios de BlackBerrys a terminales que tuvieran Android como sistema operativo.
Lamentablemente, es una referencia histórica de la década de los 00's
