[justify]En estos tiempos donde la mÃnima declaración contra el farragoso trabajo que realiza nuestra estimadÃsima "prensa" se considera una violación a la libertad de expresión y a la democracia, es bueno tener presente que significa ésta última y como ha venido desarrollándose su apreciación durante los últimos 30 años en nuestro paÃs; quizás para concluir que como "pueblo" sufrimos - una vez más - de la misma y vergonzosa amnesia colectiva, rasgándonos las vestiduras (verbalmente, claro) por sucesos con protagonistas tan antagónicos como la cinta maskin y los derechos de la madre tierra. Juzguen ustedes.
Por:
Flavio machicado SaraviaMiembro de Número de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas. Con motivo de conmemorar 30 años de la democracia en Bolivia, la Fundación Friedrich Ebert (ILDIS), realizó un evento el dÃa 11 de septiembre, en la que disertaron Loyola Guzmán, miembro de la Asamblea Constituyente y José Luis Delgado secretario de Integración y Desarrollo Regional de la Central Obrera Boliviana (COB), con la moderación de Claudia Benavente, directora del periódico La Razón y con la presencia de la directora del ILDIS, Anja Dargatz quien dio la bienvenida a la concurrencia, que no fue de la magnitud esperada.
Como lo expresó la Directora del ILDIS, esta conmemoración prácticamente pasó desapercibida, lo que en otras latitudes hubiera sido celebrada con júbilo y mucho entusiasmo. Seguramente eso estaba en la mente cuando se invitó a muchas personas que brillaron por su ausencia, como tampoco se formó una tertulia en torno al tema, una vez que concluyó el evento o sea cuando los expositores lo agotaron, aunque tampoco fue tratado con la necesaria extensión y profundidad, ya que más bien se concentró en torno a la vivencia de cada uno de ellos.
Lo cierto es que Loyola Guzmán, que es una persona que luchó desde muy joven en la trinchera de la guerrilla y transitó en las filas del comunismo, nos transmitió algunos mensajes que hubieran sido motivo de una reflexión colectiva, que lamentablemente no se dio. Por este motivo, consideré oportuno hacerlo ahora, dejando alguna constancia por escrito.
Nos contó que cuando estaba en la prisión de la dictadura, alguna vez se preguntaron qué es lo que harÃan las mujeres, que en ese momento estaban privadas de su libertad, si de pronto se diera vuelta la tortilla o en otras palabras les tocarÃa ser Gobierno. Que es una pregunta que siempre está presente ante la posibilidad de un cambio de Gobierno, pero no siempre tiene una respuesta fácil, ni siquiera como parte de un conjunto de ideas que tengan alguna relación y coherencia.
De ahà la improvisación o la conducción de gobiernos sin programa, objetivos claros y la certeza de los instrumentos que se tendrÃan que usar. Todo se reduce al control del poder, que al final se debilita, por falta de resultados y el logro de metas que sean útiles o satisfagan a las necesidades colectivas, especialmente cuando hay que superar obstáculos estructurales y cuando los actores económico y sociales juegan al rentismo o a la benevolencia del caudillo o dictador de turno.
Loyola, nos contó también que votó por el Gobierno, pero que estaba frustrada porque no se habÃa logrado mayores avances, particularmente no se habÃa asentado la democracia, aún en sus principios básicos como es la independencia de poderes y el establecimiento de la institucionalidad democrática. Valioso testimonio de parte de una persona que jugó a la revolución armada y al marxismo, pero que ahora reclama a la democracia dentro de los parámetros de la filosofÃa del pensador francés el Barón Montesquieu.
El representante de la COB, también dejó su mensaje o su lamento en torno a la débil posición que tiene ahora la clase trabajadora, como para sentar lÃneas de acción o para influenciar en la sociedad como en épocas pasadas, cuando el sindicalismo tenÃa una base social sólida, especialmente en el sector minero, hoy envuelto en una lucha por hacer mejores negocios, entre quienes son asalariados del Estado y quienes son explotados por algunos empresarios disfrazados de cooperativistas.
No hubo una reflexión explÃcita sobre el alcance actual de la democracia, que se debate entre el establecimiento de una “democracia participativa†cada vez más disfrazada de un autoritarismo caudillista y una “democracia representativa†que perdió terreno, debido a una conducta partidista, que tenÃa “jefes†y “conductores†enquistados en la cúpula, sin el menor deseo de estructurar mecanismos democráticos internos, asà como una mayor participación ciudadana, fuera del cÃrculo familiar o de grupo. Lo que finalmente, aisló a los partidos polÃticos del pueblo, perdiendo legitimidad, representatividad y apoyo.
La democracia participativa es una expresión amplia que se refiere a formas en la que los ciudadanos tiene mayor injerencia en la toma de decisiones polÃticas, sea a través de la organización y asociación de los ciudadanos para ejercer influencia directa en la decisiones públicas, pero sin interferencias, favoritismos o dádivas de ninguna clase, ya que también son prácticas que terminan igual que en el caso anterior, con la diferencia de que éstas pueden caer en un vacÃo o limbo social peligroso.
Estas formas de participación se manifiestan usualmente por medio de “referendos o plebiscitos†que los representantes elaboran para consultar sobre temas de vital importancia, donde también existe la posibilidad de manipulación polÃtica, especialmente cuando los recursos disponibles son abundantes para una de las partes, cuando el nivel de información es asimétrica o cuando la población receptora tiene poca formación o simplemente es ignorante. Sin embargo, pese a que todo sistema democrático eventualmente ha de descansar en decisiones mayoritarias, los mecanismos o instituciones de participación no deben descuidar el pleno respeto a las minorÃas, asà como a sus opiniones, dentro de un balance de pesos y contrapesos institucionales que lo garanticen.
La democracia representativa, en la cual el titular del poder polÃtico (el soberano) no lo ejerce por sà mismo, sino por medio de representantes que son los que desempeñan las funciones de soberanÃa, es la que actualmente tiene la mayor parte de la humanidad, sea bajo el formato de monarquÃa parlamentaria o de república, siendo ambos formatos muy similares en lo esencial. Se trata del Gobierno más exitoso y con mayor implantación desde los tiempos de la monarquÃa absoluta.[/justify]