[justify]Günter Grass, considerado el más importante escritor alemán de la postguerra y gran referente polÃtico, murió ayer, lunes 13 de abril, a la edad de 87 años en un hospital de la ciudad de Lübeck (información brindada por la editorial Steidl).
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[justify]Aquel hombre que admitió haber sido fácilmente seducido por las palabras de Hittler, siendo asignado a la décima división de tanques Frundsberg de la Waffen-SS a sus 17 años durante la Segunda Guerra Mundial, nacido en Danzig (hoy, la ciudad polaca Gdansk) y de origen cachubo por parte de madre, grupo que define en el tambor de hojalata como "ni alemanes de verdad ni suficientemente polacos" (nicht richtig deutsch und nicht polnisch genug), falleció, dejando un legado literario, moral y, porqué no decirlo, de caracterÃsticas imágenes de él fumando su pipa con el humo entorno a sus grandes bigotes, acompañadas de frases que siempre nos llevarán a la reflexión.
Su obra estuvo siempre vinculada al debate y a cierta polémica. Desde 'El tambor de hojalata', por el cual tuvo que comparecer ante los tribunales acusado de pornógrafo, hasta 'Pelando la cebolla', en la que desató un escándalo al revelar por primera vez que habÃa sido miembro de las SS a los 17 años, Grass generó polémicas y polarizaciones.
Amante del tabaco, la cocina, el buen vino y la familia, la partida de Grass, nos deja el anuncio de un libro inconcluso acompañado de un vacÃo difÃcil de llenar.[/justify]
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