Hay muchas congregaciones religiosas, y especialmente cristianas, que podrÃan dedicarse a realizar un seguimiento al bienestar de los pequeños. PodrÃamos darles, mediante una ley, la obligación de estar pendientes de estos niños.
Y si, imagino a un @p-chan poniéndole "peros" doctrinales y morales, pero si con eso aseguramos que haya por lo menos un niño más al año en un nuevo hogar, VALE LA PENA, y la idea es establecer el camino para que el nuevo gobierno en 2020 ejecute las polÃticas necesarias.
"Congregaciones religiosas haciendo seguimiento" p-chan poniendo peros. Pues no.
En materia de adopción soy el primero en apoyar, incluso, la apertura para que adopten matrimonios homosexuales y también personas que son solteras.
Lo de las congregaciones religiosas, estoy convencido que serÃan los peores fiscalizadores, motivos me sobran para creer eso, a pesar que soy ferviente defensor de las obras de caridad, trabajo en educación y ayuda humanitaria que la gran mayorÃa de iglesias cristianas (sÃ, inclusive la católica) promueven.
Hay un detalle importante que omite, Sr. Dictador, inmerso en la frase "si con eso aseguramos que haya por lo menos un niño más al año en un nuevo hogar, VALE LA PENA". ¿Qué pasa si de cinco adopciones una sola llega a un hogar seguro y que provee cariño al niño y los otros cuatro llegan a un lugar donde los violan o hacen vivir cosas peores? ¿Vale la pena que por el bienestar de uno se arruine la infancia e incluso vida de cuatro? Nuestro sistema no es perfecto, pero procura ser garantizta.
Esa frase de finalizada en "VALE LA PENA", es la que más me preocupa, porque abrimos la puerta a muchos riesgos que una fiscalización de voluntarios cristianos no abastecerÃa, menos aún si mirarÃan con ojo acusioso y discriminador a los que no compartan su fe y confÃen omitiendo detalles importantes sobre los que parecen "buenos cristianos". Los miembros de una iglesia no son trabajadores sociales necesariamente, no son psicólogos, no son educadores, a menos que hayan estudiado para eso, en general son solo creyentes, lo cual permitirÃa engañarlos con facilidad. El VALE LA PENA, no mide riesgos, no mide lo que pasa con los otros casos que quedaron fuera del bienestar de ese "uno" que promueves.
No son "peros", es un NO claro. Exigir adopciones rápidas no es una solución, planificar un sistema seguro y adecuado para nuestra sociedad, eso sà que debemos exhortar.