El mundo en la red es gigantesco y en tiempo de pandemia lo he comprobado, razón por la que escribo esto con una taza de (café) tinto al lado y esperando sea uno de esos post casi anónimos que me permiten expresarme.
El mundo BDSM era una curiosidad para mÃ. En primer año de la universidad me atrevà a leer ciertos libros relacionados y a realizar mi trabajo semestral relacionado al mundo del sadomasoquismo. Era muy temprano para comprenderlo bien, pero se hallaba una de esas rarezas que me suelen llamar la atención.
En éste último tiempo, sin embargo, este mundo se ha hecho más cercano debido a que conocà amigos que eran "dom" o "sum", términos que suelen referirse a "dominantes" o "sumisas/os". Me asustó, claro está. ¿Qué clase de personas pervertidas práctican eso?, pensé. Sin embargo, luego de ver relucir estudios de maestrÃa y doctorados, me detuve en seco tratando de analizar la situación objetivamente.
Lo sé, un tÃtulo universitario de maestrÃa o doctorado no define nada. Me lo ha dicho Lord P-Chan en el camino a algunos almuerzos luego del trabajo, sin embargo mi razón (y la tendencia sapiosexual) hace que cuando vea algo parecido me pare a analizar la situación. Y asà fue en este caso.
Como lo suponÃa, no parecÃan un montón de pervertidos utilizando trajes de cuero, correas, látigos y adictos a lo sexual relacionado a violencia o golpes, y luego de dÃas charlando con uno y otro (agradables, atentos, razonables), rescato algunos apuntes para quien pueda interesarle aquel complejo e interesante mundo.
Un comentario: Es posible que complemente este post debido a que por el momento tengo correspondencia con un gran "maestro" en el tema, por lo que aprendo muchÃsimo más. ¿La culpa? La cuarentena y una pandemia mundial que hace que explore mis más profundos y raros intereses.
¿Qué vendrá en el futuro? No lo sé. ¿Un post sobre la estupenda manera en que conocà a mis más exquisitos amores platónicos en la universidad? ¡No se lo pierdan!
Sobre dominación y sumisiónWikipedia lo denomina bien cuando dice: "Los términos de dominación y sumisión (...) hacen referencia a una serie de comportamientos, costumbres y prácticas sexuales centradas en relaciones de consenso que implican el dominio de una persona sobre otra". Y es lo que debemos comprender inicialmente: CONSENSO.
Primero, son relaciones que van más allá de la cama. En realidad me sorprende muchÃsimo este punto porque, como una gran parte de la población, solÃa considerar a estas conductas como parte de una rutina o juego sexual entre dos personas. Sin embargo, en cartas con mi curioso amigo (que por cierto, resulta ser un dominante) me explica que esta conducta puede ser muy variada e ir desde el 24/7 (es decir, estar en ése rol las veinticuatro horas y los siete dÃas de la semana) a pasar a un plano sexual o NO estar relacionado a nada sexual.
Segundo, son relaciones que NO siempre son sadomasoquistas. El ver a una serie de personas disfrutando o infringiendo dolor siempre me puso en duda, pero estas relaciones van mucho más allá y el sadomasoquismo suele ser solamente UNO de los variados tipos de relación que se tiene.
Tercero, son relaciones altamente complejas que tienen lÃmites, reglas y todo un sistema de valores detrás. Para ejercer un rol de sumisa y dominante de manera apropiada, deben existir salidas, charlas y un gran consenso detrás antes de comenzar una relación de este tipo. La base de todo suele ser el definir lÃmites entre ambos, tener una buena comunicación, confianza y generar sobre todo ello un consenso. Eso significa que todas las conductas que tienen ambos dentro de esa relación están consensuadas según lo deseado por ambos.
Sobre el rol de sumisaUn rol muy polémico, dirÃa yo. No creo que se comprenda por la sociedad actual y creo que ocasionarÃa una serie de desmayos en todas las feministas de nuestro tiempo. Sin embargo, ¿en qué consiste?
En una relación dominante-sumisa, la sumisa busca siempre hacer feliz a su amo (es como lo llama finalmente luego de concertar la relación con un dominante). Su placer es la recompensa que espera, y para ello se entrega completamente en una sumisión. Sin embargo, debe entenderse que esta sumisión nunca es humillación, sino todo lo contrario. La sumisa manda en una relación entre dominante-sumisa. Ella pone los lÃmites, puede terminar cuando desee la relación entre dominante-sumisa y sus lÃmites (lo laboral, familiar, económico) no son objeto de sumisión del dominante. Sin embargo, ella DESEA ser dominada.
La sumisa tiene el deseo de entregarse completamente al dominante (es decir, ser dominada y ceder su voluntad a él), pero antes de ello conoce al dominante, confÃa en él y por ello le entrega su total confianza. Sabe que no traspasará los lÃmites que ella le impuso (de no lastimarla, o hacerlo hasta donde ella quiere). Un curioso poema que leà lo comparaba como lanzarse a un abismo sabiendo que hay una red de seguridad debajo.
El dominante y amoMe quité la idea de que el dominante es un hombre embrutecido por la perversión que disfruta golpeando a una mujer cuando exploré más sobre este rol. Mi amigo describe las caracterÃsticas del dominante como alguien que reboza autocontrol. Su objetivo es obedecer los lÃmites de la sumisa, para luego ejercer su dominación bajo esos lÃmites, completamente enfocado en el bienestar fÃsico y mental de "su" sumisa. La conoce, y está preocupado por su crecimiento personal, profesional, familiar. No traspasa los lÃmites ejerciendo su dominio traspasando los lÃmites.
Para ejercer de sumisa-dominante, mi amigo aclara de que debe existir una "vocación" que luego debe ser tutoriada para ser ejercida. Y eso que aquà no he explicado ni el 1% de lo que representa la complejidad de esta relación.
Algunas curiosidades- Me sorprende el grado de desprecio que los dominantes-sumisas y el mundo BDSM le tienen a la violencia. Supongo, que al estar más conscientes de las formas de dominio y sumisión la violencia se presenta claramente como una ruptura a su código de CONSENSO, comunicación, respeto y confianza.
- Múltiples maneras y escenarios de sumisión-dominación. Como dije inicialmente, se extiende más allá de lo sexual o puede incluso prescindir de él. Suele ejercerse este rol en un escenario o lugares especÃficos y de múltiples maneras.