En este momento de mi vida... me siento extraña. Han pasado hechos que me han dado el paso para dar una retrospectiva hacia todo lo acontecido en mi vida y he descubierto que la vida te cambia, no para bien o mal, sino que simplemente es un cambio. He descubierto que ya no soy la tierna e inocente niñita que solÃa llorar a escondidas por las cosas que la lastimaban,sino me he descubierto recientemente mujer, afrontando todo ello con una sonrisa, a veces flaqueando, pero siempre con aquella fortaleza que me ha dado el confiar en mì misma, y buscar al final la felicidad dentro de mÃ, de lo que creo y siento y no en lo externo, en los demás. Ahà está nuestras fortalezas, donde podemos expresar lo que pensamos y sentimos con plena convicción de hacer lo correcto, no para el resto del mundo, sino para uno mismo.
He descubierto el valor de ser feliz, no como una meta para futuro, sino ser feliz cada dÃa de la vida, sonriendo por lo bueno e ignorando en lo posible, lo malo. Disfrutando aquellos pequeños detalles propios que uno mismo se los dá, desde el despertar hasta el anochecer: aquel té con dos cucharillas de azúcar, aquellas galletas de animalitos para celebrar secretamente una felicidad dada un dia, aquella sola sonrisa dada porque si a la persona que ha sido amable contigo. Y he descubierto el valor de la individualidad, no como soledad, sino como complemento de mà misma, tomando conciencia de lo mucho que me falta por saber, pero a la vez, de lo mucho que sobra por aprender.
He descubierto el valor de las sonrisas...! Y el valor de poder hacer felices a los que me rodean, no como una niña haciendo una gracia, sino como una mujer dando lo que tiene de sà misma, con seriedad, cuando lo amerita, pero con diversión y algo de locura

cuando lo requiere.
Me siento plenamente feliz de sonreir

Rose