A veces uno se encuentra ante la disyuntiva del soy y de lo que debo ser, generalmente no tenemos tiempo de analizarlo, porque en estas situaciones es mayor el agobio y la pesadez emocional, por no cumplir las espectativas, los sueños, las aspiraciones, o los compromisos, que la objetividad y neutralidad, incluso en el juicio interno con uno mismo.
Primero, ¿qué somos?, ¿qué nos da la escencia de nuestra naturaleza?, ¿qué me hace ser quien soy?
Esas tres preguntas han rondado la mente humana desde que tenemos registro de nuestro pensamiento complejo, mas aún no tienen respuesta, lo que lleva a la negación, no somos, no existe una naturaleza humana real, simplemente existimos, o incluso no, somos simples animales parte de un sistema, actualmente ocupamos la cúspide, luego otro lo hará, pero, de ser eso cierto ¿por qué nos afecta tanto vulnerar los principios y normas morales que hemos aceptado como regentes en nuestra vida?, si nos afecta, debe ser atendido, en ese caso ¿cómo debemos vivir?
Hace un tiempo, un hermano que me dio la vida me dijo que sólo el cinismo era la respuesta, o tal vez el nihilismo, pero para ello habÃa que ser "muy capo"; en otra ocasión, ha sido un maestro el que me dijo que los valores son la guÃa, no importando qué valores uno tenga, simplemente mantenerlos, o cambiarlos real y radicalmente en el caso en que ya no creamos en ellos, no cambiar por conveniencia, cambiarlos por convicción.
Lo que es, lo que deberÃa ser, a principios del siglo pasado, un filósofo-abogado desarrolló una idea al respecto, no son sus palabras textuales pero más o menos dijo asà "...No porque algo sea, deriva en que algo deba ser, ni porque algo deba ser conlleva a que algo sea...".
La vida trae muchas vicisitudes, y espero poder compartir a través de este ¿blog? algunas de ellas.
Con esta breve introducción inicio, espero que a alguien resulte de agrado, y por favor comenten siempre que lo deseen.