[justify]Una tarde del miércoles 8 de abril de 1908, 13 jóvenes reunidos en uno de los quioscos que por entonces habÃa en la plaza Murillo decidieron fundar un club de fútbol que fuera capaz de hacer frente al Nimbles Sport, equipo que hegemonizaba los triunfos en esos años. Por la noche, esos hombres se reunieron en la casa de Alberto Requena, entre las calles Juan de la Riva y Bueno, para poner el nombre a su creación. Tras varias propuestas se eligió la de VÃctor Manuel Franco: Strong Football Club. Luego de unos dÃas se decidió añadir el artÃculo “The†y el superlativo “estâ€, por lo que el nombre oficial que se adoptó fue el de The Strongest Football Club, que traducido al idioma español significa “El más fuerteâ€.
105 años han pasado desde ese dÃa, en los que las diferentes generaciones se encargaron de engrandecer a la entidad.
En todo este tiempo el Tigre se caracterizó por sobreponerse de los momentos complicados, no solamente cuando tuvo que remontar partidos o ganar campeonatos en condiciones adversas, sino también cuando la muerte golpeó sus puertas, ese viernes 26 de septiembre de 1969, cuando la entidad paceña perdió a su plantel de jugadores en el accidente aéreo de Viloco. [/justify]
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De varios autores, páginas oficiales y no oficiales, rescatamos un pasaje de la historia que enorgullece a bolivianos, Stronguistas y no; como el de la batalla de la Cañada Strongest.
“Nunca imaginaron toparse con un ejército de verdaderos Tigres al mando del Stronguista Coronel Bernardino Bilbao Rioja, apoyado por otros comandantes bolivianos como el Coronel Angel Ayoroa, el Mayor Eduardo Paccieri y el Teniente de caballerÃa José Rosendo BullaÃn, jugador de The Strongest hasta el comienzo de la guerra.
Para BullaÃn los dos años que habÃan pasado desde el último partido que jugó con su amado Tigre parecÃan una eternidad. Las encarnizadas pero fraternales luchas del
clásico The Strongest-Universitario, la inauguración del coloso de Miraflores en 1930, seguramente pasaron por la mente del Teniente mientras aguardaba la orden final de marchar a su encuentro con el destino.
Sus soldados estaban agotados tras diez dÃas de lucha, muchos de ellos con los rostros desfigurados por los implacables espinos del Chaco.
Cuando el momento llegó resonó el “Warikasaya K’alatakaya†para alentar a las tropas. El grito de guerra, que habÃa llevado a la victoria en tantas batallas deportivas, era ahora eso, un grito de GUERRA.
Como tigres enardecidos los hombres de BullaÃn se lanzaron por su presa. Se sabÃa que los paraguayos esperaban el ataque, pero igual la sorpresa fue mayor cuando por entre la tupida maleza surgieron múltiples ráfagas de fuego que derribaron a varios atacantes. Los bolivianos vacilaron y se lanzaron a cubierto, el cansancio de varios dÃas de lucha se acumuló y las fuerzas parecieron desfallecer.
“¡Warikasaya K’alatakaya!â€, como gualdinegro de gran corazón que era, José Rosendo BullaÃn se levantó del piso donde se encontraba tendido luego de la descarga paraguaya y, seguido por sus hombres, se dirigió enardecido hacia el origen de las balas asesinas de sus camaradas.[/justify]
[justify]Blandiendo su pistola y con botas de caballerÃa, era fácil discernir al Teniente de entre sus hombres. Varias descargas frenaron en seco a BullaÃn, y su cuerpo cayó a tierra. Pero, para sorpresa paraguaya, sus hombres siguieron su rápido avance impacibles. Otra descarga, caen más cuerpos, pero el avance continúa. Estos “bolis†eran diferentes, avanzaban vociferando un grito en un idioma incomprensible para ellos. Un grito que helaba su sangre. Metro a metro estos “tigres†del Chaco arrollaron la vanguardia de nidos de ametralladora paraguayos y se acercaron a la lÃnea de defensa final.
“Warikasaya K’alatakayaâ€, y el pánico se sembró en la última lÃnea de defensa de la vital picada. Sálvese quien pueda, estos no eran hombres, eran animales salvajesâ€.
De no haber ocurrido esta victoria, el ejército Paraguayo hubiera tenido las puertas y el camino abierto para llegar a Villamontes y avanzar sin ninguna resistencia a las ciudades de Tarija, Santa Cruz y Sucre
Y asà empieza esa historia que la hemos debido leerla cientas de veces..; ¿verdad?..
Y ese tiene que ser también uno de nuestros máximos orgullos…; el de saber y conocer casi cada circunstancia de aquella histórica reunión, saber y conocer el detalle de toda nuestra historia desde su nacimiento; detalles que aunque muchos no lo crean, algunos clubes que se precian de ser “grandesâ€, no tienen idea de cuándo emergieron a la luz pública…
Y ya estamos en el año 2013 y nuestro glorioso The Strongest está cumpliendo nada menos que 105 años de vida, 105 años de épica y orgullosa historia; 105 años en la cima del fútbol boliviano sin tener la mancha indeleble del descenso; 105 años en los que no sólo destacó por su brillante participación deportiva, pues como ningún otro club del mundo, tuvo activa y decisiva participación en la defensa de su Patria con Cañada Strongest…..; y hablamos de aquel club que cuando casi todos lo tuvieron como muerto en Viloco, tal como el Ave Fénix supo salir de sus cenizas y levantar vuelo para constituirse definitivamente en el más GRANDE de Bolivia…
Y es nuestro amado “The Strongestâ€, que debe tener (y muchos periodistas extranjeros asà lo han afirmado), el nombre más hermoso para un club de fútbol en el mundo…; posee la combinación de colores más “extravagante†y genial que uno pueda imaginar como lo son unidos el ORO y el negro fruto de una idea inefable de nuestros fundadores…, el ORO y el negro en nuestras casacas, el ORO y el negro en todos nuestros sÃmbolos más preciados…, el ORO que domina y manda en nuestro máximo emblema, nuestro escudo…
105 años estás cumpliendo Tigre amado; 105 años de una pasión incontrolable en quienes te amamos y sentimos en lo más profundo tus colores, en quienes quedamos fascinados al conocer tu homérica historia, tus hermosos sÃmbolos…, en presagiar tu divino futuro…
GRACIAS POR EXISTIR…!!![/justify]
Fuentes: Pagina Siete, Don Tigre.