Hace meses inicie con este pequeño proyecto pero debido que se descompuse mi laptop ya no le pude continuar, como el foro es de origen Boliviano quise hacer leyendas urbanas de este paÃs pero ya que son escasas en la red decidà pedir ayuda al dictador Teru-chan pero ya que el no conocÃa muchas me recomendó a P-chan, resulto ser una mina en historias urbanas, doy mayor de crédito a el por la gran ayuda brindada al igual que mil disculpas por posponer tanto este proyecto.

Espero que me ayuden con este proyecto los amigos Bolivianos de este foro ya que soy mexicana me es un poco difÃcil conseguir de buena calidad si conocen alguna mandeme un mensaje privado

Primera historia:
Existe en la ciudad de La Paz, en plena avenida Tejada Sorzano, una casa bastante grande, tÃpica construcción periférica de los años 60's que al dÃa de hoy quedó en pleno centro.
Dicha casa está rodeada de rumores, cuentos e historias. Se dice que una mujer quedó viuda, muriendo con su esposo sus tres hijos, quedando sola, no tardó en enloquecer. Nadie la visitaba ni extrañaba, hasta que un dÃa se vio a un pequeño gato saliendo por la ventana, llevaba un dedo podrido en la boca.
Los vecinos entraron y encontraron a la vieja muerta, toda mordisqueada por gatos callejeros que entraron por la ventana.
La casa quedó abandonada por unos cuantos años hasta que uno de los sobrinos volvió de Estados Unidos y vendió la casa.
Con los años, nadie podÃa habitar allÃ, las puertas se abrÃan y golpeaban, los cristales amanecÃan rotos, en la noche se sentÃa un correr de viento helado en un pasillo central sin ventanas.
La casa pasó de dueño en dueño y se inventaron rumores sobre asesinatos, suicidios y demás, pero ninguno fue cierto. La única verdad era que nadie podÃa vivir tranquilo allÃ.
Con el tiempo la casa fue abandonada y por último rematada por deudas, empero, nadie la compró. El Estado la adjudicó y refaccionó, montando oficinas municipales.
Hoy en dÃa, aún se la recuerda como la casa embrujada y hay funcionarios que realmente detestan trabajar hasta tarde. Parece que cuando cae el sol las computadoras se enloquecen o se escuchan pisadas.
Segunda historia:
Al oeste de Santa Cruz, está una locación particular "La Florida", no hablo de la provincia fundada en 1924, sino de un lugar casi perdido, un pequeño pueblo que sirvió de cuartel para la "Republiqueta" y el lugar donde ocurrió la "Batalla de la Florida", que en 1814 las Fuerzas Independentistas salieron victoriosas.
Ese pequeño pueblo abandonado, pues se trasladó tiempo después debido a varios factores como enfermedades e inundaciones, hoy son solo ruinas escondidas tras la vegetación.
Los aventureros, buscadores de oro, petróleo e incluso "tesoros perdidos", cuentan historias del lugar, más que nada, de voces, figuras y un aire que te hiela la sangre y eriza los cabellos por la noche.
El lugar de por sÃ, al ser un pueblo abandonado, ya da qué pensar y temer, con sus sombras, sonidos y objetos, pero ese no es el motivo por el cual la gente ya no acuda ni siquiera a curiosear.
En la década de los 70's, más de cinco expediciones fueron y volvieron menguadas
Hasta el dÃa de hoy no encontraron ni los cadáveres de los desaparecidos.
Un hombre, que recuerdo viejo, de ojos claros, piel blanca con mejillas rosadas y barba larga y descuidada, durante un sábado entrada la tarde hasta cercana la media noche, me contó ésto.
La Florida es un lugar mágico, magnético. Voy ahà seguido. No por la plata, que abunda, es cuestión de esperar el cuarto menguante para ver centellar en la noche los tapados (entierro en paredes de adobe y jardines de la platerÃa y joyas de las familias acomodadas), cuya flama azul refulge a la mitad de la noche. Es para ver a los maestros.
Por toda la energÃa acumulada en el lugar, los fantasmas abundan. Eso no es de extrañarse, ya que muchos murieron por la guerra de la independencia y las enfermedades que plagaron la zona.
Pero lo maestros eligieron ese lugar, ellos viene del cielo. Mi mente, mi cuerpo y todo en mà cambió desde que me llevaron en sus naves.
Asà continuaba el relato del hombre que mezclaba datos del lugar, su paisaje y lo difÃcil que es entrar monte adentro, con historias de información que no transmitÃa completa.
Al final, él prometió llevarme cuando cumpliera los 17, pero me mudé de ciudad y nunca más lo vi.
A pesar de todo, no sé si es por los "maestros" de otros planetas, por los fantasmas o por algún capricho de la naturaleza, pero el hecho de que la gente no visita el lugar y los exploradores prefieren acampar lejos de allÃ, persiste, al igual que la memoria de los desaparecidos.
Hoy en dÃa, muy pocos conocen la ubicación exacta de las ruinas del pueblo.

Espero que sean de su agrado y doy gracias nuevamente a P-chan por el apoyo
