Ocurre que a veces escribimos algo para alguien y nunca nos atrevemos a entregárselo. Desde que empecé este blog, viene recurrentemente a mi memoria el recuerdo de un poema que redacté en primero medio para una chica de cuarto, Karolina.
La conocà antes de un recreo cuando nos tocó reclamar juntos en secretarÃa por error en un certificado. Dicha coincidencia incluso hoy la agradezco, puesto que, a pesar de no llegar a conocerla realmente, ni siquiera a acercarme, me mostró la ilusión ayudándome a aprobar la materia de literatura con el poema escrito. Espero algún dÃa encontrarlo de nuevo y compartirlo acá.
Mientras tanto, la no tan reciente ruptura amorosa que experimenté, me hizo escribir un mensaje que nunca envié y ahora quiero publicarlo para que no quede simplemente ahÃ:
Hola Bonita:
Han pasado como cinco meses desde la última vez que escuché tu voz y debo reconocer que la extraño. No, no me arrepiento de lo dicho y hecho, llegamos a un punto de inflexión donde sólo restaba dañarnos o alejarnos y me alivia saber que optamos por lo segundo.
Sé que fallé en mucho, pero lo poco que pude darte fue de corazón.
No, no es cierto, no fallé en mucho, seamos sinceros, fui una completa falla. Soñabas conocer Brasil y vamos, te llevé a Brasilea y Epitaziolandia, no era RÃo, no era Brasilia, eran unos puebluchos en medio de la AmazonÃa frontera con Bolivia, pudo ser Brasil pero no era "el Brasil". Lo mismo pasó en el amor, soñabas enamorarte de alguien que sepa amarte y lo hiciste de mÃ, era amor, sÃ, pero no "el amor". Visto asÃ, únicamente espero haberte ayudado alguna vez con una palabra o una acción y por lo menos haber dejado en tu memoria un recuerdo de alegrÃa pasajera y episodios de placer.
Perdón por todo y de corazón deseo que siempre estés bien, que seas exitosa y nunca pierdas la ilusión de vencer toda prueba y alcanzar la felicidad.
Hasta alguna vez.